Una de las herramientas clave en el proceso de restauraciones directas, así como en otros procedimientos endodóncicos, es el dique de goma. Se utiliza principalmente para aislar el campo operatorio dental, lo que también ayuda a prevenir la contaminación por humedad durante los procedimientos restaurativos. Otros beneficios de implementar el dique de goma en su rutina son la mejora de la visibilidad y el acceso operatorio, una mayor seguridad del paciente y la protección de las vías respiratorias, una menor estimulación del reflejo nauseoso y un mejor contraste entre los dientes adyacentes. La gran mayoría de las prácticas restaurativas pediátricas exigen el uso de diques dentales, por lo que es importante asegurarse de que su elección se adapte a las necesidades específicas de cada situación.
Al elegir el dique con el que trabajará, debe considerar las características únicas de cada tipo. La opción más tradicional es un dique de látex, que normalmente no contiene polvo y ofrece una alta tolerancia al desgarro. Sin embargo, si el paciente es alérgico al látex, también existe una opción sin látex igual de efectiva. Por último, existe un dique líquido que puede usarse para aislar dientes y tejidos; se mantiene suave y flexible, además de ser fácilmente removible.
Elegir la pinza adecuada es otro paso que garantizará la fluidez del procedimiento. Puede encontrar más información sobre cómo hacerlo aquí.
Una vez elegidos el dique y la abrazadera adecuados, es importante crear una plantilla de dique de goma personalizada para cada paciente. Para ello, se marca la lámina y se perfora el exterior de la boca del paciente. Ahora, el dique de goma está listo para colocarse en los dientes. Su aplicación es la siguiente:
- Dependiendo del caso, puede ser necesario fijar primero una abrazadera dental en la superficie del diente para lograr mayor estabilidad.
- Posteriormente, los agujeros se estiran sobre los dientes y se ajustan en consecuencia.
- En ocasiones es necesaria la inversión del dique en el surco gingival. Esto se puede lograr soplando aire con una jeringa de aire/agua alrededor de la porción cervical del diente que se va a restaurar, mientras se empuja el dique en el surco con un instrumento de empaquetamiento con hilo dental. O bien, mediante ligadura con hilo dental si los márgenes son subgingivales.
La retirada del dique de goma también consta de varios pasos típicos:
- En primer lugar, se deben enjuagar todos los residuos.
- Luego, se deben retirar todas las ligaduras utilizadas para estabilizar la presa.
- Para retirar los tabiques interproximales de la presa de cualquier contacto interproximal, se debe estirar la presa (a veces, es necesario cortar los tabiques con tijeras)
- Por último, la abrazadera, el marco y la presa se retiran todos como una unidad utilizando las pinzas de la presa de goma.
- Una inspección final de la boca debe revelar si quedan restos o exceso de material del dique de goma.
En resumen, se puede lograr una restauración exitosa si se sigue un protocolo sencillo para la colocación de diques dentales. El uso de diques dentales garantizará un proceso de aislamiento rápido que mejorará la seguridad del paciente, facilitará el acceso tanto al operador como al asistente, y permitirá una visualización adecuada del campo operatorio. Por lo tanto, recomendamos encarecidamente la implementación de diques dentales en sus prácticas de restauración.

