Coarse Polishing Discs 2.731 BR

            La preparación y adhesión adecuadas de los dientes son importantes en el proceso de las restauraciones de composite, pero lo que realmente puede determinar su éxito o fracaso es el acabado y el pulido. Para garantizar la durabilidad y lograr una estética óptima, es fundamental utilizar las herramientas adecuadas. Los discos de pulido grueso 2.731 BR son increíblemente flexibles, lo que permite una mejor adaptación (ya que se adaptan mejor a las superficies irregulares de los dientes y las restauraciones). Esta cualidad también facilita el acceso, ya que los discos flexibles se manejan con mayor facilidad en espacios reducidos y alrededor de las restauraciones.

Es igualmente importante considerar el diámetro del disco, ya que puede afectar significativamente la calidad y la eficiencia del pulido dental. Los discos más grandes (12,7 mm) son los más adecuados para la reducción inicial, ya que tienen menos probabilidad de incrustarse en el diente y pueden deslizarse con la arena tanto en la parte frontal como en la posterior. Por otro lado, los discos más pequeños (9,5 mm) son más adecuados para refinar y alisar la restauración, ya que permiten un mayor control.

Estos discos proporcionarán la mayor eficiencia si se utilizan con un protocolo de pulido adecuado:

1)     Es importante comenzar con el plano facial para el pulido anterior y no avanzar hasta que esté hecho correctamente ya que este paso es crucial para dirigir el diente a su forma deseada.

2)     A continuación, se debe trabajar el borde incisal; lo ideal es hacerlo con el paciente sentado y mirándolo directamente. Es importante tener en cuenta que retirar demasiado y demasiado rápido de las esquinas incisales puede arruinar la apariencia del diente. Por lo tanto, se recomiendan discos que permitan un mayor control (como los discos 2.731 BR de 9,5 mm de diámetro) durante este paso.

3)     El siguiente paso es pulir las superficies proximales con tiras de pulido. Esto se puede lograr con un calce firme que evita la pérdida del punto de contacto.

4)     A continuación, se trabaja la superficie palatina. Este paso se puede realizar con una pelota de rugby o un torpedo.

5)     La revisión de los ángulos de las líneas se realizará después del trabajo en las superficies palatinas. En esta etapa, se usará el lateral de un portaminas para marcar los ángulos de las líneas y que coincidan con los del diente adyacente. Una vez marcados, los ángulos se pueden empujar eficazmente hacia el borde del diente o envolver desde el lado más distal para llevarlos en la dirección opuesta. Independientemente del objetivo, este contorneado se puede realizar con los discos de pulido. Una vez completada la revisión de los ángulos de las líneas, se puede trabajar en la anatomía secundaria, tras lo cual el suavizado de los surcos constituye el paso final del pulido.

Si busca flexibilidad, durabilidad, facilidad de uso y comodidad garantizada para el paciente, los discos gruesos 2.731 BR para reducciones gruesas le proporcionarán todo lo anterior. Están disponibles en paquetes de 50 unidades cada uno y han demostrado ofrecer mayor estabilidad que los discos 2.731. En esencia, son precisamente las herramientas que transformarán sus restauraciones de excelentes a impecables, así que no dude en probarlos.

Polishing