Si busca un enfoque más moderno y mínimamente invasivo para sus consultas de odontología compuesta, las Matrices Anteriores Bow son justo lo que necesita. Estas matrices permiten la inyección y colocación de composite en la tronera sin temor a dejar un margen sobresaliente. Además, su diseño anatómico proporciona una restauración predecible o la modificación del perfil de emergencia del diente, lo que a su vez permite restauraciones conservadoras de composite con un contorno impecable y una integración perfecta.
Hay tres formas de matrices disponibles: pequeña (n.° 1.951), mediana (n.° 1.952) y grande (n.° 1.953), con diferentes alturas de protrusión subgingival: 0 mm, 1,8 mm y 2,7 mm, respectivamente. La primera forma es ideal para la colocación de matrices compuestas de clase 3 y 4; la segunda, más útil para el cierre de diastemas/triángulos negros; y la última, una banda personalizable para diastemas/triángulos negros. Todos los tipos mencionados comparten las características comunes de un contorno preciso y excelentes contactos cervicales.
Al utilizar las Matrices Anteriores Bow, se garantiza un acabado superficial perfectamente liso y márgenes de borde infinitos. Además, la preservación de la papila gingival fue fundamental al crear esta herramienta, por lo que su diseño refleja este objetivo y la promueve eficazmente. Por lo tanto, al colocarse en el surco, la matriz se estabiliza y sella marginalmente gracias a la papila.
Dicho esto, las matrices de arco son muy útiles en diversas situaciones para el tratamiento de casos anteriores, desde restauraciones cotidianas hasta tratamientos estéticos para cerrar espacios pequeños. Estas matrices son un recurso comprobado para su instrumental y son ampliamente recomendadas por muchos dentistas, así que asegúrese de probarlas y decidir qué forma y altura son las más adecuadas para sus objetivos restaurativos.

